Bulgaria en conjunto muestra signos económicos positivos y una fuerte IED. El país atrae a inversores empresariales, en gran medida gracias a su clima de estabilidad política, económica y social. Además, los costes operativos y los tipos impositivos son de los más bajos de Europa.
La base de la economía del país está cambiando rápidamente de la agricultura al sector terciario, que en la actualidad aporta más del 50% del PIB.
En 1989, el legado del régimen comunista fue muchos problemas económicos, corrupción y una emigración masiva. Entre 1989 y 2000 la población descendió de nueve a ocho millones.
Sin embargo, a partir de 2000 el país ha entrado en un ciclo positivo, se ha registrado un elevado crecimiento de PIB y la tasa de emigración ha caído.
A pesar del rápido crecimiento que hemos presenciado en los últimos años, los precios siguen siendo relativamente bajos en términos de la UE y, en algunas zonas, incluso en términos de Europa Central y del Este.
Creemos que existe un gran potencial de crecimiento sostenible a largo plazo en Bulgaria, especialmente en Sofía y Varna.
La inversión inmobiliaria en Sofía se fortalece con la caída de las inversiones turísticas
La inversión inmobiliaria en la costa y en resortes turísticos búlgaros está perdiendo gancho según la información publicada a principios de febrero por el rotativo inglés Financial Times. [...]