Antes de comprar una casa e incluso de pagar alguna señal debe verificar la situación de la vivienda en el Registro de la Propiedad. En este organismo público, por medio de una simple nota, usted podrá cerciorarse de que el vendedor es realmente el propietario registral de la vivienda y, lo que es más importante, averiguar si el inmueble está libre de cargas, es decir, si usted lo recibe sin ningún tipo de deuda con terceros.
En otras palabras, la consulta al Registro supone una garantía de seguridad para el comprador, que deberá hacer esta gestión tanto sí compra la vivienda al contado como si solicita un préstamo hipotecario aunque, en este último caso, la Entidad exigirá y, si usted lo desea, se encargará personalmente de realizar la consulta. Es la única forma de evitar sorpresas desagradables en el futuro.
Además de la obligada visita al Registro, el comprador debe adoptar otras precauciones.
Conviene ponerse en contacto con la comunidad de propietarios y, si la vivienda no está en buen estado, es recomendable solicitar información al Ayuntamiento para cerciorarse de que el inmueble no ha sido declarado en ruina, cumple con las exigencias de los planes urbanísticos o está afecta do por algún plan.