Actualmente, tanto la compra de la vivienda como el préstamo hipotecario incorporan una serie de beneficios fiscales que hay que tener en cuenta, ya que le permitirán reducir la cantidad a pagar a Hacienda por el Impuesto sobre la renta y, en algunos casos, incluso convertirán su declaración positiva en negativa o con derecho a devolución. Sólo hay una condición: la vivienda debe ser su residencia habitual.
Consulte con su Entidad y pídale asesoramiento. Ello puede ayudarle a buscar la fórmula que mejor se adapte a sus necesidades financieras y fiscales.
Y en caso de dudas o quejas ¿dónde puedo acudir?
Como ya le hemos aconsejado a lo largo de estas páginas, no dude en acudir a su Entidad para consultar que no entienda o quiera aclarar.
Recuerde que un préstamo hipotecario es una operación a muy largo plazo, que seguramente generará una relación estable Entidad - cliente y en la que, además de unas buenas condiciones financieras, deberá valorar la calidad del servicio que se le ofrece. A la larga, ese es uno de los elementos más importantes.
No olvide que en caso de reclamación, si en su oficina no encuentra respuestas satisfactorias, usted puede dirigirse al Servicio de Atención al Cliente.