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La compraventa de inmuebles es el contrato por el cual una de las partes, el vendedor, se obliga a entregar una cosa determinada, en este caso un bien inmueble, y la otra, el comprador, a pagar un precio cierto en dinero o signo que lo represente.
La ajetreada vida que nuestra sociedad nos empuja a llevar y los trámites que conlleva la correcta y efectiva ejecución de una compraventa obliga a las personas a delegar esta gestión en un intermediario inmobiliario. La importancia y valor que tienen los inmuebles objeto de la intermediación hacen necesario que el agente intermediario sea un profesional altamente cualificado que disponga de una infraestructura de negocio que permita satisfacer todas las necesidades.
Tecnocasa pone a su servicio la profesionalidad y la confianza requerida para ello.
El primer servicio que Tecnocasa ofrece a aquellas personas que se plantean vender su vivienda es una valoración inmobiliaria gratuita que permita una venta más rápida y efectiva.
Realizada la valoración de la vivienda, se informa a los posibles vendedores del resultado de la misma y de los servicios y condiciones que Tecnocasa ofrece en la intermediación inmobiliaria de la citada vivienda.
Una vez valoradas y aceptadas las condiciones, se firma el documento de nota de encargo, mediante el cual se autoriza a la oficina de la red Tecnocasa a operar profesionalmente en calidad de mediador inmobiliario con el objetivo de poner en contacto a dos o más partes para el cierre de operaciones de compraventa, siguiendo siempre los principios de transparencia y legalidad contractual y ofreciendo los servicios adecuados para la venta.
Para facilitar la venta del inmueble Tengacasa pone a disposición de sus clientes dos medios promocionales y publicitarios: la revista y la web. La revista de Tengacasa se reparte cada quince días entre los vecinos de las oficinas, lo que permite una mejor difusión de los inmuebles.
Por su parte, la web de Tengacasa pone al alcance de sus usuarios toda la oferta inmobiliaria de la empresa actualizada diariamente.
Una de las mayores ventajas del buscador de la web es que ofrece un lugar de promoción de venta de los inmuebles más allá de los límites de cada oficina.
Una vez localizado el comprador por parte de la oficina, se presenta la propuesta de contrato de compraventa a la parte vendedora para que ésta firme la aceptación de las condiciones.
El vendedor tiene la obligación de conservar y custodiar la cosa desde la perfección del contrato hasta la entrega de éste. Dicha obligación cesa cuando pone la cosa a disposición del comprador y éste la retira.
El mal estado de la cosa puede facultar al comprador a promover la resolución del contrato.
También deberá presentarse un certificado expedido por el Presidente de la Comunidad de Propietarios a la que pertenece el inmueble, que acredite que no existe ninguna deuda pendiente ni nada previsible que provenga de una situación anterior y que pueda perjudicar económicamente al comprador del inmueble.
El contrato de compraventa se rige por el principio de libertad de forma, lo que significa que podrá formalizarse tanto en documento privado como en documento público.
Cuando se formalice en documento privado, éste no tendrá acceso al Registro de la Propiedad y por lo tanto imposibilita la hipoteca.
Las ventas realizadas mediante escritura pública permiten la inscripción registral. Pese a que la Ley no obliga a la inscripción en el Registro de la Propiedad, el hecho de estar inscrito refuerza la legalidad del mismo, otorgándole plena eficacia frente a terceros.
Respecto a los gastos de escrituración e inscripción en el Registro, salvo que el comprador y vendedor dispongan otra cosa, el vendedor se hará cargo de los gastos de la plusvalía.
Durante todo este proceso Tengacasa le ayuda y asesora en cualquier momento para evitarle molestias y ahorrarle tiempo y preocupaciones.
La compra de una vivienda puede convertirse en un quebradero de cabeza si no tenemos al lado a una empresa que nos asesore en todo momento. Por eso Tengacasa ya está en España, porque quiere ayudarte en una de las decisiones más importantes de tu vida y cuenta con los agentes inmobiliarios mejor formados para que te aconsejen y resuelvan tus dudas durante la compra de una vivienda.
Antes de empezar, es necesario aclarar qué es un contrato de compraventa. Se trata del documento por el cual una persona se obliga a pagar un precio cierto y determinado a otra, que a su vez se compromete a entregar un bien inmueble con las características que se especifican en el contrato.
El proceso de compra de una vivienda empieza lógicamente con la elección de la vivienda que necesitas.
Para esto puedes recurrir a los dos soportes que Tengacasa pone al alcance de tu mano: nuestra revista inmobiliaria y la página web: www.tengacasa.es.
Cuando hayas localizado la vivienda que buscas, es importante que compruebes la situación física y jurídica en la que se encuentra. Para ello, debes acudir al Registro de la Propiedad y solicitar una nota simple informativa de la finca.
En este documento encontrarás el titular registral del inmueble, en otras palabras, el propietario.
Además, también tendrás acceso al estado de las cargas y derechos reales, limitativos del dominio, que puedan pesar sobre el bien inmueble que te interesa.
Es imprescindible, por tanto, que te fijes en que no haya ninguna hipoteca o embargo, aunque este sea preventivo.
Si se diera alguna de estas situaciones se debería proceder a la cancelación, siempre que fuera posible.
Debes tener en cuenta que en alguna ocasión estos inmuebles pueden estar gravados con el derecho de una persona a usar la vivienda sin ser el titular, es decir, con un usufructo. Si se da esta circunstancia sería importante que el usufructuario renunciara a su derecho.
Por otra parte, también se puede hacer constar en el Registro de la Propiedad si existe un contrato de arrendamiento, aunque es cierto que la Ley no te obliga a hacerlo.
Sin duda, uno de los más importantes es el estado de gastos de la Comunidad de Propietarios. Por eso en estos casos es necesario que el Presidente de la Comunidad te entregue un certificado en el que conste que la vivienda que queremos comprar no tiene ninguna deuda pendiente y que no hay nada previsible de una situación anterior que nos pueda perjudicar.
Si se diera este hecho, es necesario que también conste en la escritura de compraventa para que evites problemas después de la perfección del contrato.
El paso siguiente, y nuestro primer firme compromiso de la vivienda que queremos adquirir, es la entrega de las arras, que constituyen un elemento accidental del contrato de compraventa que entregamos al vendedor en el momento de su conclusión. En nuestra legislación hay tres tipos de arras.
Las penitenciales, que permiten el desistimiento del contrato mediante la pérdida de quien las ha entregado (el comprador) o su devolución doblada por parte de quien las ha recibido (el vendedor).
Debes saber que esta condición de las arras se tiene que pactar en el contrato ya que si no se hace así se entiende que son confirmatorias, es decir, que sólo suponen un anticipo sobre el precio pactado y no el desistimiento (ni la pérdida ni la devolución doblada de las arras).
El tercer tipo de arras son las penales, que representan una garantía al cumplimiento del contrato y no sólo penalizan a las partes y las obligan a la devolución doblada o a la pérdida sino que permiten a las partes la reclamación del cumplimiento de sus obligaciones.
En el contrato de arras verás que normalmente figura una fecha límite para firmar el contrato de compraventa, que es momento en el que se perfecciona la operación inmobiliaria.
Para que el contrato obligue a cada una de las partes debe tener tres elementos básicos: el consentimiento del comprador (adquiriente) y del vendedor, la cosa (dicho de otra manera, la vivienda) y el precio.
También debes tener en cuenta que después de firmar el contrato es necesario inscribirlo en el Registro de la Propiedad para proteger la titularidad del comprador.
Para que puedas hacer esto debes elevar el documento privado a público en la Notaría y haber pagado los impuestos.
Si no pactas otra cosa con el vendedor, es precisamente éste el que debe pagar la plusvalía, que es el impuesto que grava el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana. Por tu parte, como comprador estás obligado a pagar el resto de los impuestos:
Primera copia de la escritura de compraventa
Otros impuestos que surjan después, como la inscripción en el Registro de la Propiedad
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) o el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), según si es una primera venta (en el caso de las obras nuevas) o una segunda o sucesivas
Como has leído hasta ahora, la compra de una vivienda no es nada sencilla si no cuentas con el asesoramiento de auténticos profesionales inmobiliarios. Por eso Tengacasa se pone a tu servicio y te ayuda desde el principio hasta el final de la operación.
Con la garantía y la transparencia de la nueva red inmobiliaria de nuestro país.
Si ya has decidido confiar en nosotros consulta nuestro buscador inmobiliario y elige dónde quieres vivir los próximos años de tu vida.
Tengacasa también ayuda a las personas que tienen una vivienda que quieren alquilar y a las que buscan una en alquiler, poniendo en contacto a las dos partes interesadas.
En esta breve guía te damos unos consejos sobre cuáles son los pasos que debes seguir.
Y si necesitas más información, siempre encontrarás a un asesor Tengacasa cerca de ti para ayudarte en todo lo que necesites.
El contrato de alquiler o arrendamiento es aquel por el que el propietario de una vivienda o local permite el uso del mismo a otra persona a cambio de una renta mensual. El propietario es conocido formalmente como arrendador y el inquilino o persona a la que se le concede el uso de la vivienda es el arrendatario.
Este tipo de contratos los puedes hacer por escrito o verbales.
Tengacasa siempre te aconseja que los hagas por escrito ya que es la opción más segura para poder ejercer los distintos derechos que confieren las leyes españolas.
Además de la actual Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, existen dos leyes anteriores de los años 1964 y 1985. En función del momento en el que se inició el arrendamiento, el contrato se regirá por una ley u otra.
Si decides optar por la forma escrita hay varios puntos que deberías incluir en el contrato, tanto si eres el arrendador o el arrendatario.
En primer lugar, los datos de las dos partes que vais a firmar el contrato.
Si la vivienda va a ser usada por más de una persona, también puedes añadir los datos de las personas que van a convivir con quien firme el contrato.
En segundo lugar deberías incluir los datos del piso o local que se alquila.
Y en tercer lugar, aunque no menos importante, tendrías que establecer la duración que hayas pactado para el contrato.
Debes considerar en cualquier caso que el arrendatario tiene derecho por ley a permanecer un mínimo de cinco años en la vivienda.
Además de estos tres puntos indispensables, tienes plena libertad para añadir cuantas cláusulas consideres necesarias u oportunas.
Como garantía del correcto cumplimiento del contrato, como propietario o arrendador, deberías exigir una fianza cuyo importe sea el equivalente a una o más mensualidades.
Pese a que la fianza sería suficiente, también puedes pactar otros tipos de medidas adicionales, tales como solicitar la garantía personal de un tercero.
Este tercero puede ser particular o una entidad bancaria mediante la emisión del correspondiente aval.
Es aconsejable también que realices un inventario de los bienes que se encuentren en la vivienda o local y del estado de los mismos. Este inventario lo puedes añadir al contrato en forma de anexo.
Además, y a fin de evitar posibles problemas y confusiones futuras, es importante que hagas una delimitación clara y precisa de los gastos que tendrá que sufragar cada una de las partes, tales como los gastos generales, los servicios, los tributos (IBI, etc.) y demás cargas y responsabilidades.
Como te decíamos, Tengacasa te asesorará tanto si eres el propietario de una vivienda o quieres vivir en una de alquiler.
Tan sólo tienes que contactar con tu oficina más cercana y en muy poco tiempo tendrás la gestión resuelta con la tranquilidad de confiar en la nueva alternativa inmobiliaria de nuestro país.